#Cuba_Impugna: ¡Ese “Ig Nobel” nos pertenece! *

Premio Nobel de la Paz/ Foto: Archivo

A los cubanos siempre nos quieren joder. Al vivir en una linda isla con forma de caimancito, y además haber decidido construir el socialismo irrevocable, pues ya, el resto del mundo nos odia y nos la aplica.

Y entre las cosas que nos arrebata el mundo malo está un sinnúmero de reconocimientos que en buena lid nos pertenecen, y que finalmente van a parar a manos menos cualificadas… Por ejemplo, los Premios “Ig Nobel”– que se entregan cada año en un teatro en Harvard— son un clarísimo reflejo de lo anterior.

Veamos algunos casos específicos:

Un Ig Nobel de Nutrición le fue otorgado al grupo de españolas que descubrió que los excrementos de bebés “pueden servir como cultivo de potencial alimento probiótico“, y propusieron fabricar salchichas con la mierda del recién nacido. Sin embargo ese estudio se quedó en la mera propuesta, mientras los cubanos sí llegamos a fabricar “metralla” (picadillo de cáscara de plátano), y en caso extremo aquellos míticos bisteces de colcha de trapear, que ahora que lo pienso… ¿tendrían el más genuino sabor de nuestra tierra…?

Otro fraude de la categoría Nutrición fue el premio dado a “los usuarios de la carne de cerdo en conserva Spam, valientes consumidores de alimentos enlatados, por 54 años de digestión indiscriminada”… Modestia aparte… ¡digestión dura la mía y la de mi perro Patricio, que llevamos 29 y 3 años, respectivamente, siendo usuarios de la mortadella de la tienda y estamos vivos todavía.

En Literatura premiaron “a E. Topol, R. Califf, y otros 974 coautores, por publicar un artículo de investigación con 100 veces más autores que páginas” … Pero la argumentación no aclara si el artículo en cuestión era bueno o era malo. ¿No era mejor otorgárselo a ese autor individual que desde la soledad de su teclado es capaz de escribir 974 artículos sobre lo mismo? Nada parece impedir la fecunda creación de algunos dispuestos a compartir con el mundo, una y otra vez, las verdades que hacen del nuestro un sistema superior, como la salud en la educación, y la educación para la salud, y viceversa y de nuevo…Lo de tener conexión a Internet gratis en casa es puro valor añadido.

En Matemáticas hubo premio para Robert Faid, norteamericano que calculó “la probabilidad exacta de que Mijaíl Gorbachov fuera el Anticristo (8 606 091 751 882 contra 1)”. Miren, yo tengo un socio, medio matemático también, y arreglador de todo cuanto pueda romperse en una casa, que calculó la misma probabilidad, pero con la variable del líder comunista correspondiente, y su resultado fue de 1 contra 1. Para él, todo lo que le sucede en la vida está directa o colateralmente relacionado con algo que hizo, dijo, escribe, observa, o mueve con la mente Fidel: ¡100 % seguro!

En la categoría de Física le dieron uno a la Agencia Meteorológica Japonesa, por su estudio de siete años para discernir si los terremotos son causados por los movimientos de la cola de los peces gato” … Y digo yo que debieron dárselo al Ministerio de la Agricultura, por demostrar que todo lo malo que pasa en el Universo, incluidos los terremotos de Japón, tiene más que ver con que la gente es mala y encarece y acapara, que con el hecho de que se siembra mal, se cosecha poquito, y luego no hay nada en el mercado.

Otro de Física fue para un montón de científicos australianos por su estudio “Análisis de las fuerzas necesarias para arrastrar una oveja sobre superficies diversas”. Eso fue porque no se enteraron del genio cubano que, tras cometer hurto y sacrificio en una granja bufalina— donde los búfalos solían refrescarse en una pequeña laguna—, ejecutó con extraordinario éxito lo que parecía ser un plan descabellado: cortó y empaló las cabezas de los animales, y las dejó al ras de la superficie en la laguna, de modo que pasaron muchos días antes que alguien notara la inusual y sospechosa tranquilidad de las bestias….

Uno de Biodiversidad se les concedió a investigadores de un laboratorio de fósiles, “por descubrir fósiles de dinosaurios, caballos, dragones, princesas, y más de otras 1.000 mini-especies extintas”. Quizás fue que no oyeron la historia del camagüeyano que se comió al Ñandú del zoológico—posiblemente el único ejemplar que había en Cuba en esa época—, y fue descubierto cuando su hijo, en la escuela, juró haberse comido un muslo de pollo de ESTE tamaño…

Al alcalde de Vilna, Lituania, le dieron un Ig Nobel de la Pazpor demostrar que el problema del aparcamiento ilegal de coches de lujo se puede resolver arrollándolos con un tanque”. Este premio se lo levantaron en peso a las Brigadas de Respuesta Rápida, también conocidas como “Manifestaciones Populares Espontáneas de Rechazo al Vendepatria”, por su probado entusiasmo en convertir todo el marabú de los campos de Cuba en instrumentos para el diálogo, y por demostrar que se puede defender un proyecto de sociedad superior vociferando cosas como “yo me cago en la madre de los Derechos Humanos”, o “yo soy rica en Cuba, y ahorré y me pagué mi pasaje”.

Otro de la Paz: al japonés Daisuke Inoue, “por inventar el karaoke: una manera totalmente nueva de enseñar a la gente a tolerar a los demás…” En realidad, ese premio era del cubano que inventó la reunión aburrida del sindicato, y el sindicato aburrido; por la misma razón que le valió el lauro al creador del karaoke.

En Medicina se lo dieron al londinense Chris McManus, “por su equilibrado informe Asimetría Escrotal en hombres y Antiguas Esculturas”…. Yo hubiese premiado antes a un clínico de mi barrio, que a fuerza de observación científica, se percató de una asimetría más relevante: “el brazo derecho del 90 % de los hombres de mi vecindario, es notablemente más grueso que su brazo izquierdo”. Esto les sucedió por llenar y cargar cubos de agua, en pozos de bombas manuales, durante la Gran Sequía de 2004.

Biología: al holandés C. Moeliker, por documentar el primer caso de “necrofilia homosexual en el ánade real (especie de pato)”. Pero este premio debieron dárselo a la teleserie Hábitat, por documentar situaciones extremas de nuestra naturaleza, como el huracanado vuelo de las bijiritas, el violento parpadeo de un cocodrilo en Ciénaga de Zapata, el entretenidísimo reptar de los majaes de Santamaría y las polimitas de Oriente, o el lascivo apareamiento de dos lagartijas verdes.

Aviación: se lo llevaron tres argentinos, por descubrir que “los hámsteres se recuperan mejor del desfase horario (jetlag) si previamente han tomado Viagra”. Este premio debió ser para los 5000 cubanos ex-varados en Costa Rica, por su paciencia en el arte de emigrar… Es decir, nos ha costado algunos muertos, pero al parecer, al fin, ya los cubanos entendimos—como bien indica la larga espera de los 5000— que efectivamente el tren de aterrizaje de un avión civil no está diseñado para que viajen allí las personas.

Uno de Economía: a Gauri Nanda, del MIT, “por inventar un reloj despertador que se mueve y se esconde” … Original el invento, pero más se lo merecía mi socio el innovador, que llegó a imaginar una máquina capaz de imitar las funciones del organismo de las vacas. Al final mi socio tuvo que reconocer su fracaso: no se puede convertir agua y yerba en leche y carne, sin que antes la materia prima pase por dentro de alguna cosa viva, … una vaca, por ejemplo. Hay quien dice que la ANIR estuvo a punto de entrarle con todo a la idea.

Y por último, el premio de Veterinaria del 2009, que fue para dos británicos, “por demostrar que las vacas cuyos dueños les han puesto nombres, dan más leche que las vacas sin nombre”. Como usted supondrá, este premio le ajusta mejor al dueño de Ubre Blanca la cubana, por saber lo mismo desde 1980, y también por descubrir que el número de litros de leche puede elevarse a cifras increíbles si elevas a la vez el ego de la vaca, exponiéndola a sesiones de fotografía artística y a cariñosos artículos de prensa.

Ergo demostratum est: ¡nos roban hasta los premios!

Por tanto, exigimos se incluya el asunto como una nueva demanda de Cuba para la normalización de relaciones: además de devolvernos el trozo que nos falta en Guantánamo, de terminar el bloqueo y detener toda agenda subversiva, deben ser más justos a la hora de repartir los Ig Nobel. ¡Ataca Bruno!

*Publicado originalmente en Cubanos por el Mundo