El “video secreto”

El video secreto es una figura de la comunicación pública muy utilizada en Cuba, que pervive gracias a la necesidad de que alguien diga, compile y guarde, lo que no dicen, compilan y guardan los medios. Los videos secretos, sin embargo, no descubren nada secreto; se limitan a dejar testimonio de lo que todo el mundo sabe, lo cual, sin dudas, es bastante avance ante la ausencia de esta práctica por parte de la prensa.

Cualquiera diría que forman parte exclusiva de esa cultura ingenua de posesión de la verdad y de la última que caracteriza a los cubanos que mandan y a los que se creen que lo hacen, mas está demostrado que aun en aquellas capas de la población menos favorecidas intelectual y económicamente hay vicio y entusiasmo por el video secreto, hay ojos bien abiertos con cara de sorpresa misteriosa cuando llega la memoria flash con el chisme caliente de lo que le pasó a menganito

Pueden contener asuntos diversos, pero siempre relacionados con la situación política, económica y social del país. O sea, no hay un video secreto sobre la anaconda que descubrieron en un caño de Sao Paulo: esos circulan bajo la categoría de el paquete. Pero sí lo es, en cambio, uno que pone a Marino Murillo hablando de la pila de dólares que le debemos a China, de lo embarcados que estamos y de mucho más embarcado todavía que vamos a estar si no sale petróleo a borbotones por las alcantarillas de La Habana o las piedras se transforman en papas y la tierra en leche en polvo. También uno que pone a un respetable profesor de la Universidad de la Habana a analizar con sentido crítico y buen humor la historia de la economía cubana y a chapoletear en algunas perspectivas a mediano plazo.

Los videos secretos, los más secretos, son destinados a los cubanos mejores, o sea, a aquellos que son considerados merecedores del derecho a conocer los motivos que condujeron a las renuncias de Carlos Lage y Felipe Pérez Roque. Se ponen en teatros para mantenerlos bien secretos, y se supone que los cubanos mejores luego nos cuenten al resto cuáles son estos motivos, haciéndonos la vida aún más subjetiva e imprecisa de lo que ya es.

Algunos videos tratan de la cuestión social: un negro delincuente y asesino que supuestamente fue linchado, apuñaleado y quemado por los habitantes de algún barrio marginal cubano (no se trata de mi barrio…). Los Power Point secretos, similares al video, refieren por lo general casos de corrupción provinciana: un jefe de empresa que se hizo tremendo casón ( aplicando la ley de la exageración del cubano léase apartamento confortable), y otro que tiene hasta piscina en el patio.; a veces se entremezclan con casos de sensacionalismo rojo: una mujer descuartizada por dos perros Rottwailer, o marido corrupto que llega a casa de lujo y asesina a mujer puta e infiel que pega los tarros con jardinero mestizo.

Con los años y la democratización de las tecnologías audiovisuales, los videos secretos se han incrementado: video de incendio en gasolinera de Santiago de Cuba donde ciudadanos irresponsables provocan su propia desgracia, Power Point de múltiples accidentes de tránsito y de asesinatos, video de borracho gritando y pidiendo jama (comida) a gente de Miami De modo que ya cualquiera con acceso a una cámara, aunque sea de fotografías o de celular, puede imortalizar en un video secreto lo que sea que pase a su alrededor.

Los videos seretos, por tanto, se han convertido en una entidad válida estudiable. Este blog anima entonces a los miles de estudiantes de Periodismo y Comunicación Social que serán absorbidos sin compasión por el creciente ánimo de comunitarizar el Periodismo, a aventurarse en la investigación de los videos secretos, y de la memoria flash en general como canal principal de la información en Cuba. Porque se puede no tener TV, se te puede romper el radio, e incluso puedes perder la suscripción al Juventud Rebelde pero si se te pierde la memoria flash ¿en qué te van a poner el último video que anda por ahí?