Episodio carmelita del IV Festival Internacional de Videoarte de Camagüey (FIVAC) o la venganza del extranjero…

 

El Festival Internacional de Videoarte de Camagüey (FIVAC) es un evento que promueve y muestra realizaciones audiovisuales que no caben en las clasificaciones tradicionales del audiovisual; también hay quién llama a estas obras “piezas”, y las coloca dentro de las artes plásticas, pero bueno, no es el caso entrar ahora en la taxonomía del asunto… pues vengo por un camino menos intelectual… más resbaloso.
Esta cuarta edición sucede mayormente entre los adoquines de la Plaza San Juan de Dios, y las conferencias se hacen en el edificio del Centro Provincial de Patrimonio, la iglesia donde una vez exhibieron el cadáver de Ignacio Agramonte, el héroe camagüeyano de la primera guerra de independencia.
Como cada año, llegaron gentes de diversos países, con diversas costumbres, incluso algunas tan descabelladas como pretender que hubiese papel sanitario en los baños cubanos que no son de hoteles.
El extranjero en cuestión andaba bastante apurado– se le notaba en el rostro–, y le preguntó a la señora de la limpieza dónde quedaba el baño. La señora, muy atenta y risueña, le indicó “allí”. El tipo, casi corriendo, entró… pero a la misma velocidad salió:

  • ¡No hay papel sanitario!, visiblemente asombrado.
  • Claro que no, dijo la señora ya no tan risueña.

Pero el extranjero entró otra vez… y literalmente explotó allá dentro, toda una venganza sucia y feroz. Lo sé porque un rato después entré yo, que hasta ese momento no le había dado importancia al incidente: solo lo hice cuando vi el panorama interior del recinto, que había pasado de baño de museo a baño de terminal. Y no describo con detalles el cuadro porque quiero que terminen de leer.
No tengo “ni puta idea” (como dicen los intelectuosos nuevorealizadores) de si el tipo finalmente aplicó alguna variante “extranjera” y logró limpiarse un poco – porque estoy seguro que debió salpicarse hasta el pelo–, pero sí sé que luego la señora de la limpieza, ya nada risueña, necesitó bastante agua, un par de guantes amarillos y un par de horas para “restaurar” el baño del Centro Provincial de Patrimonio.
Al otro día por la mañana regresé al lugar de los hechos y… ta tan ¡había papel sanitario…! “demasiado tarde Lola, me han matado” Voy a confesar con toda sinceridad que nunca pasó por mi mente la extendida práctica de llevarme el rollo de papel pues siempre cargo con un trozo de… “guía telefónica” para casos de apuro.
La moraleja de todo esto es que si invitas un extranjero a tu casa debes poner papel sanitario en el baño desde el primer día, o de lo contrario debes contratar alguna risueña señora de la limpieza dispuesta a enfrentarse a venganzas extranjeras.
Y ya que estoy hablando del tema resbaloso, aprovecho para compartir algunas viñetas que ha memorizado mi abuelo Ángel (Nino)… de los baños públicos (cuando los había) y de terminales, lo cual, definitivamente, forma parte del patrimonio cultural en este país. Me dio los textos escritos a mano en un papel con el título de “Poemario de Servicios”:Nino
“Señores, por compasión, cojan bien la puntería,
para que la porquería caiga dentro del cajón.”

Respuesta:
“El que escribió este renglón,
no conoce bien el cu..,
pues cuando el caso es de apuro,
no se coje dirección…”    (Bien lo sabe el extranjero vengativo)

Otros:
“En este lugar, que Dios guarde,
donde acude tanta gente,
hace fuerza el más cobarde,
y se ca… el más valiente”

“Si la mier… fuera tinta,
y tus dedos son pinceles,
¡píntale el c… a tu madre,
y no ensucies las paredes!

“Papeles al barril y apague la luz al salir”… eso es lo que se llama cultura de ahorro energético.

“Quién habrá sido el cab…,
que una (masturbación) aquí se hizo,
y dejó sobre este piso,
la huella de una ilusión…”

Respuesta:
“A ti, que de mí te ocupas:
mi ilusión es verdadera,
más vale hacerse una ‘yuca’,
que soplarse una fletera” ….pura educación sexual, caballero.